Clases de riesgo

Los agentes destructores que producen los mayores daños en la madera de construcción en España, son los hongos causantes de las pudriciones y las termitas subterráneas.

Tanto para los hongos de pudrición como para las termitas subterráneas, el factor limitante para que se produzca el ataque a una madera es la humedad, necesitando que la madera posea una humedad superior al 20%.

La humedad que la madera adquiere a lo largo de su vida útil, en función del lugar donde vaya a ser colocada, determina el mayor o menor riesgo de ser atacada por hongos y termitas.

Ya que un único factor limitante de importancia en cuanto a que una madera sea o no atacada, es la humedad, es ésta la que se ha utilizado para establecer las clases de riesgo que se detallan en la ÇNorma Europea EN 335 partes 1, 2 y 3.

Estas clases de riesgo, junto con la especie de madera utilizada van también a condicionar el tipo de tratamiento protector necesario.